Copérnico planteó que era la Tierra la que se movía alrededor del Sol y no al revés, pero el problema con esa teoría es que no había una fuerza lo suficientemente grande como para mover la Tierra, pero, ¿de verdad se necesita una fuerza para mantener un objeto en movimiento?
Casi un siglo después el italiano Galileo Galilei logró refutar por medio de la observación y experimentos los puntos de vista acerca del movimiento de Aristóteles. Su trabajo ayudó a establecer el método científico.
La primera idea que refutó Galileo fue la de la caída de los cuerpos pues demostró que, despreciando la resistencia del aire, todos los cuerpos sin importar su peso o tamaño, caen con la misma aceleración. Para ello realizó experimentos con planos inclinados, pues al carecer de relojes o cronómetros lo suficientemente precisos como para medir un cuerpo en caída libre, retrasó la caída mediante estos planos inclinados.
Galileo también hizo experimentos con la fricción, probando a lanzar objetos en superficies cada vez más lisas para concluir que en ausencia de fricción (o fuerzas que se opongan) el movimiento continuara de forma rectilínea indefinidamente. La propiedad de un cuerpo de mantener su estado de movimiento con velocidad constante (o reposo) se denomina inercia.
Galileo apoyaba el copernicanismo y buscó la manera de refutar el modelo heliocéntrico del mundo, y protegido el papa Urbano VIII publica sus ideas pero sus enemigos logran que se abra un proceso contra él y así es llamado a declarar ante el Santo Oficio y debe abjurar de sus ideas.
Se dice que después de abjurar, Galileo por lo bajo dijo: "Eppur se mouve" (y sin embargo, se mueve).
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